¿Qué es una dirección IP y qué dice de ti?
Una IP es la matrícula de tu conexión en internet. Ni te identifica por tu nombre ni es tan anónima como algunos creen.
Cada aparato conectado a internet necesita una dirección para que le lleguen las respuestas a lo que pide. Esa dirección es la IP (Internet Protocol). Funciona como el remite de una carta: sin él, el servidor al que pides una página no sabría a dónde devolverla.
Pública y privada no son lo mismo
En tu casa conviven dos tipos de dirección, y confundirlas es el malentendido más habitual:
- La IP privada es la que tu router reparte a cada aparato de casa: el portátil, el móvil, la tele. Suele empezar por
192.168.o10.y solo tiene sentido dentro de tu red. Dos casas distintas pueden tener exactamente la misma sin ningún problema. - La IP pública es la que tu operador asigna a tu router y la que ve todo internet. Es la que te mostramos en la portada. Normalmente todos los aparatos de tu casa salen a internet con esa misma dirección.
Qué se puede saber a partir de tu IP
Menos de lo que se dice y más de lo que sería deseable. Con tu IP pública, cualquier web que visites puede deducir:
- Tu operador, porque los rangos de direcciones están asignados públicamente a cada empresa.
- Una ubicación aproximada: el país casi siempre, la provincia con frecuencia, la ciudad a veces. La calle, no. Las bases de datos de geolocalización aciertan la región mucho más que el punto exacto, y en conexiones móviles fallan de forma llamativa.
- Que varias visitas vienen del mismo sitio, que a efectos de seguimiento publicitario suele ser lo más valioso.
Lo que no revela: tu nombre, tu dirección postal, tu teléfono ni qué páginas has visitado antes. Esa información solo la tiene tu operador, y en España está sujeta a garantías legales para su cesión.
¿Por qué te cambia la IP?
La mayoría de conexiones domésticas españolas usan IP dinámica: cambia cada cierto tiempo, casi siempre al reiniciar el router o tras un corte. Es cómodo para el operador, que reutiliza direcciones, y para ti supone algo de privacidad regalada.
Una IP fija se contrata aparte y hace falta si quieres alojar un servidor, acceder a cámaras de casa desde fuera o usar ciertas VPN corporativas. Para navegar y ver series no aporta nada.
El caso especial del CG-NAT
Cada vez más operadores meten a varios clientes detrás de una misma IP pública mediante CG-NAT (Carrier-Grade NAT). Se hace porque las direcciones IPv4 se agotaron. Tiene un efecto secundario que sí se nota: no puedes abrir puertos, así que se complican el acceso remoto a casa, algunos juegos y las descargas P2P. Si te pasa, casi todos los operadores retiran el CG-NAT si lo pides, a veces gratis.